Sara James, una joven inmigrante polaca, demostró ser una estrella nata sobre el escenario, dejando a los cuatro jueces asombrados por su increíble talento a pesar de sus trece años. Su actuación fue recibida con una gran ovación y más elogios. Simon Cowell quedó tan impresionado que le concedió el premio definitivo: un “golden buzzer”
. No era la primera vez que Sara brillaba en un reality, pues ya había ganado la cuarta temporada de The Voice Kids en Polonia y había quedado segunda en Eurovisión Junior 2021. Mientras el confeti dorado llovía sobre ella, la emoción de Sara era palpable, y Simon no pudo evitar compartir su alegría, abrazando a Sara y a su madre y derramando lágrimas él mismo
. Fue un momento que Sara nunca olvidará: una oportunidad única en la vida que demostró su increíble talento y su poder de estrella. Echa un vistazo a su increíble actuación a continuación.