Los grupos de Supervivientes han sufrido un giro al azar. De dos en dos, separando grandes amistades que se han forjado estos días, los concursantes han ido eligiendo un tridente, verde o rojo, que los separaba en equipos.
Alba Paul era la que elegía primero el tridente rojo separándola de Ingrid Betancourt, pero el destino le tenía “un chasco” preparado: la siguiente en su equipo era Claudia. “Poseidón está de nuestro lado”, bromeaba Jorge Javier Vázquez. El otro zasca para Alba era que Nagore caía en el equipo contrario, mientras que sí que caían Borja, Almudena y Darío, que no dudaban en abrazarla; Alvar, Ivonne y José Manuel Soto. Mientras tanto, Jaime, Gerard, Ingrid, Teresa, Aratz, Toni, Maica y Nagore, formaban el equipo contrario.
Tras ello, han hecho una maratoniana prueba de localización. Los dos equipos cumplían el tiempo máximo pero los de Alba Paul se atascaban una tabla antes que sus contrincantes, obteniendo la Playa Derrota.
Ivonne Reyes ha hecho muy buena conexión con Nagore Robles. Las dos han conseguido estrechar lazos y confesarse la admiración mutua que han tenido. Una conexión que ha hecho que Ivonne se confiese: “Creo que sí lo he llegado a perdonar. No ha sido fácil. Es protegerme a mi y sobreproteger a mi hijo… porque que te nieguen tampoco es agradable”. En este sentido, ha confesado que su hijo “ha buscado respuestas por su cuenta pero no me lo ha querido decir”.
Ivonne y Darío se han levantado este jueves con los cables cruzados y que la modelo dejara desatendida la olla únicamente con agua les ha hecho saltar. “Teníamos poco tiempo y no se ha hecho la comida en condiciones”, denunciaba Teresa. Todo estos ha desembocado en una bronca en su playa en la que se metía incluso Toni Elías quien intentaba apaciguar los gritos pero al ver que su primera frase no tenía efecto, se echaba atrás: “Vosotros no dialogáis, discutís. Convivís gritando. Hay que ser inteligente. Cada vez que entro al trapo, salgo salpicado. Ya no entro”.
i