Cómo ella y sus hijos se hicieron millonarios ?N

Hoy les quiero contar por qué la esposa del exdictador venezolano Maduro, Silvia Flores, también está presa y también está acusada de haber conspirado desde Venezuela con narcotraficantes, con su propia familia de narcotraficantes para exportar toneladas de cocaína desde ese país a Estados Unidos.

Alguna gente piensa que la señora Silvia Flores está injustamente presa en una cárcel en Brooklyn, que su marido, el ex dictador maduro, era el criminal, pero que ella es inocente y que ella ha sido arrastrada a la cárcel, eh, porque se entregó en un acto desesperado, conmovedor de amor a su marido cuando descendió la fuerza delta en Caracas.

Pero no, hoy les voy a contar por qué ella está presa y por qué se va a quedar un tiempo largo en la cárcel. Porque la justicia y la policía de este país tienen pruebas demoledoras contra ella, contra la señora Silvia Flores. Ella nació en una familia muy humilde. Ella se casó con un señor llamado Walter Gavidia, mucho antes de conocer a Maduro, mucho antes de ser la abogada defensora de Chávez.

Y con este Walter Gavidia tuvo tres hijos de nombres Walter, Joser y Josual, pero en realidad ella tuvo no tres, sino casi se podría decir cinco hijos, porque su hermana murió y ella crió como si fueran sus propios hijos, a dos hijos. hijos de su hermana fallecida, a Efraín y a Pqui. Eran sus sobrinos, pero ella los acogió como si fueran sus hijos.

Entonces, de este primer matrimonio con Walter Gavidia y tras el fallecimiento de una de sus hermanas, Cilia Flores creció siendo la madre o la matrona de cinco muchachos. Todos ellos más o menos avispados, espavirados y con deseos quemantes de dejar de ser pobres. Claro. Silia Flores ha confesado que ella se sintió revolucionaria, le hace comunista allá por 1989 con las violentas protestas en Caracas que agitaron las calles, que desafiaron al presidente legítimo y que fueron llamadas el Caracaso.

Cuando Chávez da un golpe de estado fallido contra Carlos Andrés Pérez en 1992. Esto lo he contado en mi más reciente novela Los golpistas. Eh, el teniente coronel golpista Chávez, caído en desgracia es encerrado en una prisión en la cárcel de Yare. Silvia Flores se convierte en su abogada defensora Adonol sin cobrarle.

Y siendo abogada defensora de Chávez, Chávez preso en Yare, Silvia Flores conoce a Maduro. Maduro va a visitar a Chávez en la cárcel. Esto también lo he contado mi novela, los gulpistas. Y Silia conoce a Maduro. Maduro es menor que ella. Es aproximadamente 5 o 6 años menor que ella. Maduro. Ella ahora mismo tiene 69.

Maduro tiene 63. y se enamoran. Pasa el tiempo, Chávez sale de la cárcel, Chávez se convierte en un discípulo de Fidel Castro. Chávez gana las elecciones presidenciales. Chávez, una vez juramentado en el poder, se convierte a no dudarlo en un dictador. Y Maduro y a su lado Silvia, empiezan a escalar posiciones en la escalera desalmada h del poder con Chávez ya convertido en dictadora ya por los años 2006 2007.

Silia Flores se tienta, ve la oportunidad de hacerse rica con el narcotráfico porque es muy amiga del director de antinarcóticos en la dictadura chavista. Entonces ella empieza a ganar dinero porque opera reuniendo al director de antinarcóticos, que es íntimo amigo de ella, con algunos narcos quieren sobornar al director de antinarcóticos y de paso sobornar a Silvia Flores para que puedan operar con total impunidad.

Y esto es lo que ocurre. Varios narcos protegidos por Silia, presentados por Silia, director antinarcóticos, eh consiguen luz verde para despegar desde Venezuela en pistas clandestinas, para despegar desde el aeropuerto de Maiqetía en Caracas usando el hangar presidencial. Silvia tenía ya ese poder y Maduro todavía no era el dictador.

Chávez no había fallecido y los narcos le pagaban a Cilia y al director antinarcótico $100,000 por cada vuelo. Y los vuelos salían y llegaban todos los días. Es decir, que Silvia y su compinche, el director antinarcóticos, empiezan a hacerse muy millonarios. De los $100,000, la mitad eran para Cilia, la la otra mitad era para el director antinarcóticos.

Ya desde entonces Cilia entra en el radar de la DEA, ¿no? La DEA comprende que la esposa de Maduro, Maduro, uno de los colaboradores más cercanos del dictador Chávez, está activamente conspirando con narcotraficantes y cobrándoles sobornos. Y en ese momento ya los hijos, los cinco hijos, tres biológicos, dos se puede decir adoptivos de Cileia Flores, o sea, Walter y Oser y Oswal y los sobrinos adoptados como si fueran sus propios hijos, Efraín y Franky, ven la oportunidad en el narcotráfico de hacerse muy ricos. Y esto va a ocurrir

poco a poco, poco a poco. Silia empieza a colocar a su familia en puestos clave de la administración, ¿no? Por ejemplo, hm eh a su sobrino Carlos Malpica, h lo nombra jefe de finanzas del Parlamento. A su hermano Vladimir lo nombra jefe de seguridad. del Parlamento. A su exesposo Walter Gavilia también le consigue un cargo público e y poco a poco va, como digo, colocando a su familia en puestos de la administración pública, bien pagados, bien remunerados.

Eh, y por eso la oposición dice que Silvia Flores eh controla el parlamento y que el parlamento se ha convertido en el jardín de las flores e o en el jardín de los flores. Muy bien. Entonces, luego muere Chávez, asciende Maduro. Maduro se convierte en el dictador. Silvia Flores, que ya se habían llenado los bolsillos con los sobornos de los narcos, se convierte en primera dama y ahí va recolocando a sus familiares en puestos eh donde corría o por donde pasaba mucho dinero, ¿no? Por ejemplo, a su hijo Walter lo nombra juez, un juez

muy importante. A su sobrino Carlos Malpica Flores lo nombra tesorero nacional, por ahí corría el dinero, y director de finanzas de PDBESA nada menos, ¿no? Y entonces empiezan a verse ya los lujos, la ostentación, el derroche de dinero que se permitían los cinco hijos de Silvia Flores, los tres biológicos, los dos adoptivos.

no aparecían en los lugares más lujosos que uno puede imaginar, en Saint Barts, por ejemplo, ¿no? En yates, en mansiones, en aviones privados, ¿no? Una cosa escandalosa, ¿no? Una cosa, digamos, indefendible desde el punto de vista de sus ingresos versus sus gastos, sus egresos, ¿no? O sea, que era evidente que los hijos de Silia Flores, los cinco, estaban metidos en negocios turbios y estaban amasando inmensas fortunas de centenares de millones de dólares con banqueros suizos que iban a Caracas a cuidarles sus fortunas mala vida, ¿no?

Fue así como dos de los hijos de Silia Flores, los dos hijos adoptivos, Efraín y Pi, cayeron en 2015 en una trampa que le extendió la DEA. Ya ellos estaban completamente entregados al narcotráfico, Efraín y Pqui. También los otros tres hijos, los hijos biológicos de Cilia Flores se habían hecho riquísimos. Nadie entendía cómo.

De nuevo era el jardín de los flores o el jardín de las flores. Y la DEA consigue a un supuesto narco hondureño en San Pedro Sula, de apellido Loba Cabrera, quien se contacta con los sobrinos de Silia Flores, Efraín y Pqui, y les propone 20 millones de dólares a cambio de unos vuelos de cocaína. Este supuesto narco hondureño les miente a Efraín y a Pqui, los sobrinos de la primera dama venezolana, Silia Flores, y les dice que él opera con el cartel de Sinaloa.

¿Se ponen de acuerdo? Los sobrinos le dicen al narco, al supuesto narco hondureño Cabrera, que ellos van a operar sin ningún problema desde el hangar presidencial del aeropuerto internacional de Maquetía en Caracas. Ahí eh escondían, almacenaban la cocaína, desde ahí la cargaban a los aviones. Una cosa escandalosa. Evidentemente Maduro sabía todo esto.

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