Ver unas aceitunas, ya sea en una mesa, listas para comer, o pintadas en un plato, como las de la nueva colección de vajillas de Primark, me lleva directamente a casa de mis padres y a las aceitunas que prepara mi padre con una receta que no comparte con nadie. Cuando le presionas, te dice los ingredientes, pero no las cantidades, por lo que, por mucho que lo intente, nunca me han salido igual de ricas que las suyas. Siempre tiene varios tarros preparados porque sabe que a sus nietos les encantan y distinguen perfectamente si las ha hecho el abuelo o su madre. De toda la vida, esas aceitunas de mi padre se han servido en el clásico cuenco de barro, con su vasito a juego para los huesos, pero creo que ha llegado la hora de renovarlo. La nueva colección de vajillas de Primark, inspirada en el campo español, me parece perfecta para cambiar ese conjunto que lleva décadas en mi casa.
Las tres piezas —un plato pequeño, un plato con tres separadores y una aceitera— siguen manteniendo esa esencia clásica porque parecen artesanales, pintadas a mano, ideales para servir el aperitivo, pero son una novedad en decoración. Acaban de llegar a Primark y ya prometen ser las protagonistas de los aperitivos de muchas casas españolas, donde las aceitunas se toman por su sabor, pero también porque siempre se ha dicho que son buenas para la salud, algo que ahora confirman los expertos. Los especialistas en nutrición afirman que tanto las aceitunas como el aceite de oliva son ricos en grasas monoinsaturadas, que favorecen la salud del corazón reduciendo los niveles de colesterol malo; además, son antioxidantes. Tomar encurtidos en vinagre —mi padre en eso no escatima cuando prepara las suyas— justo antes de las comidas mejora la digestión y reduce la hinchazón.
Las 3 piezas de Primark con aire mediterráneo que prometen agotarse en días
La nueva colección de vajillas de Primark, que acaba de llegar a las tiendas, está inspirada en el fruto del olivo, pero eso no quiere decir que solo se puedan servir aceitunas. Sobre todo porque hay personas a las que no les gusta nada, pero sí disfrutan de un buen aperitivo bien presentado: desde patés y conservas (como mejillones en escabeche) hasta salsas, distintos tipos de panes o picos, dulces o frutos secos. Lo mejor no es solo su diseño, también