Cuenta la leyenda que cuando alguien osaba comparar a Sara Montiel con Marilyn Monroe, a la manchega le salía el carácter y también, por qué no, un poco el ego. “¡Yo soy actriz!”, bramaba dándose golpes de pecho. Y es que si algo tenía claro la Montiel es que lo suyo era un papel.
“De quien estoy realmente satisfecha es de María Antonia [su verdadero nombre]”, remarcaba. “Sara es otra cosa”. Aunque pueda parecer lo contrario, la relación entre la protagonista de ‘El último cuplé’ y la estrella de Hollywood existió, sí. Fue breve pero intensa. Ambas se conocieron en Nueva York, maridos mediante, y protagonizaron un breve encuentro que le sirvió a la de Campo de Criptana para presumir toda la vida.
No es para menos, claro. A ver si hay alguien que pueda decir lo mismo. Y si lo hay, que lo haga con la gracia de la Montiel. Imposible. “Me gustaba mucho Marilyn”, escribió Sara Montiel en ‘Vivir es un placer’, sus -algo fantásticas- memorias. La actriz, ya retirada del cine, se sentaba a rememorar una trayectoria, la suya, que, hasta entonces, no tenía parangón.