“El día en el que Marilyn Monroe y Sara Montiel compartieron mesa, mantel y (casi) maridos”

Cuenta la leyenda que cuando alguien osaba comparar a Sara Montiel con Marilyn Monroe, a la manchega le salía el carácter y también, por qué no, un poco el ego. “¡Yo soy actriz!”, bramaba dándose golpes de pecho. Y es que si algo tenía claro la Montiel es que lo suyo era un papel.

“De quien estoy realmente satisfecha es de María Antonia [su verdadero nombre]”, remarcaba. “Sara es otra cosa”. Aunque pueda parecer lo contrario, la relación entre la protagonista de ‘El último cuplé’ y la estrella de Hollywood existió, sí. Fue breve pero intensa. Ambas se conocieron en Nueva York, maridos mediante, y protagonizaron un breve encuentro que le sirvió a la de Campo de Criptana para presumir toda la vida.

No es para menos, claro. A ver si hay alguien que pueda decir lo mismo. Y si lo hay, que lo haga con la gracia de la Montiel. Imposible. “Me gustaba mucho Marilyn”, escribió Sara Montiel en ‘Vivir es un placer’, sus -algo fantásticas- memorias. La actriz, ya retirada del cine, se sentaba a rememorar una trayectoria, la suya, que, hasta entonces, no tenía parangón.

Tony Curtis, Frank Sinatra, Billie Holiday -por quien llegó a destrozar varias mesas del mítico Four Seasons- o Cary Grant pasaban con soltura por las páginas de su vida. Aunque, sin duda, uno de sus grandes atractivos, también uno de los episodios que más le gustaba recordar, era cuando estuvo cara a cara con Marilyn Monroe. Dos estrellas en la cumbre. Dos leyendas a la sombra de sus maridos. O eso creían ellos.

“Yo ya había conocido a Marilyn Monroe en el estreno de una película de Ava Gardner”. Terminaba la década de los 60 cuando Sara Montiel se codeaba con lo más granado de Hollywood. La actriz se había casado en 1957 con el director Anthony Mann y, claro, todo pasaba por su casa.

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